11/2/18

EN EL CUADRAGÉSIMO PRIMER MILENIO SOLO HAY GUERRA (IV)

Cuarta y última narración de Axier sobre la finalización y resolución de la campaña de Warhammer 40K que se ha estado jugando los últimos meses en la asociación... o... ¿será solo el principio de otra batalla?
Aquí podeis leer el resto de narraciones sobre el desarrollo de la campaña
I


Por los pasillos del Crucero de Sombras “Lot Kwal” avanzaba grácilmente Ylledia Exarca del Templo de Sik, buscaba a Jonriel, este se encontraba en uno de los miradores de cristal espectral.
- Mi Autarca Jonriel hemos cerrado el Ultimo Portal.
- Gracias Yllendia, ¿habéis recuperado las Gemas?
- Por supuesto mi Señor
- No seas tan cordial conmigo Yllendia, hemos luchado en más de una ocasión juntos y hemos visto las fauces del devorador intentar quitarnos nuestras almas, así que somos algo más que compañeros de armas, que ha dicho el Vidente Ali-oriel.
- Ha visto los entresijos del Futuro, Magnus no podrá abrir los portales así que con seguridad abandonara pronto el planeta, si saben de la existencia del Monolito no ha mostrado mucho interés en él.
- Los Necrones no pudieron protegerlo, pero las Hermanas del Dolor sin quererlo lo hicieron por ellos, al quitárselo nadie les quiso hacer frente así que por ahora está protegido por el Imperio, quizás algún día sepan para que sirve, avisa al Capitán que disponga las Velas para marcharnos del sistema.
- Así lo hare Jonriel.

Mientras tanto en la nave insignia Tau el Comandante Igna Ki decide que la anexión Del Planeta Attila por el Imperio Tau no es necesaria por ahora así que su flota se retira hacia nuevas posiciones.

En la capital de Attila La Canonesa Jhonatela contemplaba la destrucción causada por la Guerra, había podido proteger varios santuarios y la Basílica dedicada al Emperador había permanecido intacta, su trabajo en Attila había sido satisfactorio, Guilliman la había dejado a cargo de Los ejércitos Imperiales mientras el seguía con la Cruzada Indomitus, los espías Imperiales le habían informado de la recuperación de los territorios abandonados por los Xenos, todo estaba saliendo bien gracias al emperador.

Una persona accedió a la cámara de rezos, la Canonesa Jhonatela sabía que era un escriba por su constante teclear, de repente escucho como este tosía de forma estruendosa.

- ¿Qué sucede?
- Mi Señora necesito su informe de las batallas para poder archivarlas en el Registro Imperial

Volvió a toser, esta vez escupió algo de sangre la cual mancho el registro.

- os pido disculpas hace días que no me encuentro bien.
- Id y que os miren los apotecarios.
- Mi Señora las Ordenes Hospitalarias no dan abasto, al parecer hay una epidemia en todo el planeta, parece que la guerra acabo, pero solo ha dejado miserias.

En su rostro apareció un gesto de preocupación, no puede ser… ella había ganado las batallas, ella había expulsado el mal de Attila, El Emperador “Bendito sea” no podía permitir esto, desenfundo su Pistola Lanzallamas como un Rallo y administro la purificación al Escriba…